Viajar a la velocidad de la luz, 299.792.458 m/s o 300.000 km/h (un sueño parece que imposible por lo que sabemos hoy en día) nos permitiría explorar el universo cercano con facilidad y confirmar o desmentir todo lo que hoy en día sabemos gracias de los telescopios instalados en la tierra o en órbita.
En fin, tal vez no sea posible viajar a la velocidad de la luz pero ¿cómo sería? Si nos fiamos de las películas, superar la velocidad de la luz significa que las estrellas se ‘alargan’ en un efecto túnel dando la sensación de que todo queda atrás deformado. Esto es lo que ‘ve’ por ejemplo Han Solo desde el Halcon Milenario que es capaz de superar en 5 puntos la velocidad de la luz o la nave Enterprise que puede alcanzar la velocidad Warp (que se apoya en el concepto de curvar el espacio-tiempo para el viaje, por lo que más que superar la velocidad de la luz lo que se hace es buscar ‘un atajo’).
Películas aparte, la mejor información que he podido encontrar sobre qué veríamos al viajar a la velocidad de la luz está en el conocido, y muy recomendable, documental Cosmos de Carl Sagan (minuto 5:28 del siguiente video). Por lo que parece dado que viajaríamos a la velocidad de la luz, dejaríamos atrás luz que no nos alcanzaría. De esta manera el espacio se desvanecería detrás además de desplazarse en el espectro y deformarse.
Sea posible o no, efectos de distorsión en el tiempo aparte, lo que si tenemos al alcance de la mano es disfrutar de lo que se sentiría dentro de una nave espacial que viajase del sol a la tierra a la misma velocidad que tarda la luz en dicho recorrido. Ocho minutos y diecinueve segundos.
Sorprende en este video (minuto 11:50 a 12:00) como realmente la velocidad de la luz parece que ‘no es tan rápida’, la tierra pasa como si fuese un árbol en una carretera secundaria.
Gracias a programas de simulación espacial como MPL 3D, estos y otros viajes interestelares son posibles. En youtube están colgados más videos de ejemplo.
Buen viaje.
