DisquettesA primeros de año viendo el documental sobre la obsolescencia programada Comprar, usar, tirar, muy recomendable por cierto, me acordé de otro documental que había visto hace más tiempo y que en parte tiene algo que ver con este.

Se llama La oscura era digital, y aunque es del año 2003 y puede parecer viejo a la velocidad que avanza la tecnología, la idea que transmite puede servirnos perfectamente hoy en día.

Vivimos en una era, estas últimas tres o cuatro décadas, en que todo vestigio de nuestra cultura se está almacenando principalmente en medios digitales y para que en un futuro no muy lejano (50, 100 o 200 años) nos recuerden, si no han inventado la máquina del tiempo tendrán que consultar estos medios digitales. Aquí es donde aparecen los problemas.

Primero, los medios de almacenamiento de datos, por ejemplo CDs y DVDs no son eternos, ni se acercan a la duración de 50 a 100 años que nos decía el fabricante. Y segundo, estos datos en formato digital no dejan de ser cadenas de ceros y unos que necesitan de un hardware y software específico para interpretarlos. El hecho de que el hardware se vuelva obsoleto en tan poco tiempo, cosas de la economía de consumo en la que nos vemos inmersos, hace que este problema se acelere y actualmente ya esté presente. ¿Quién puede leer ahora un disquette de 5 1/4? Ya casi ni los de 3 1/2. ¿Quién puede ver ahora lo que esconden las viejas «casettes» del Spectrum o Commodore64?

De estos problemas y sus posibles soluciones nos habla este interesante documental que puedes ver a continuación, La oscura era digital:

El avance que está teniendo Internet, el almacenamiento en «la nube», las máquinas virtuales, la emulación, y otras soluciones que están por venir, podrán paliar en parte este problema. Pero tenemos que estar al día de estos avances, y no quedarnos nosotros obsoletos, si no queremos perder muchos datos que personalmente tenemos almacenados. Me estoy acordando, por poner un ejemplo, de la enorme cantidad de fotos y vídeos que guardamos y que seguramente, por algún motivo, ya hayamos perdido una parte para siempre.

¿Y usted que opina?